Comunicado de prensa
DE DIFUSIÓN INMEDIATA
8 de noviembre de 2021
Contacto: Kelvin Bass
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Ninguna pelea en la sesión extraordinaria en torno a este Proyecto Senatorial 8

Por Royce West
Senado de Texas

Pocos proyectos han sido tan controvertidos como el Proyecto Senatorial 8 que se aprobó en la Segunda Sesión Extraordinaria de la Legislatura de Texas. Me refiero al “proyecto del latido fetal”, la SB 8 que, según consenso mayoritario, crea las leyes de aborto más restrictivas del país. La Corte Suprema pronto decidirá el destino de esta medida: los alegatos comienzan el 1 de noviembre.

También controvertido en sí mismo fue el proceso de reorganización de distritos, tema principal de la Tercera Sesión Extraordinaria, que concluyó el 20 de octubre. Y si bien los legisladores de ambas cámaras debatieron con intensidad en varias etapas sobre cómo trazar los nuevos distritos electorales según los que se eligen miembros del Congreso de los EE. UU., la Cámara de Senadores y Representantes de Texas y de la Junta Estatal de Educación, la Legislatura trató, con mayor calma, otra ley: un Proyecto Senatorial 8 diferente, que estipula la asignación de 16 billones de dólares en fondos federales en el marco de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense (ARPA, en inglés).

Demás está decir que se recibieron cientos de solicitudes y sugerencias sobre cómo repartir los fondos. La SB 8 que se aprobó en la Tercera Sesión Extraordinaria destina 2.45 billones de dólares a auxiliar directamente a la industria del cuidado de la salud, que fue muy golpeada en la lucha contra la pandemia de la covid-19, la cual lleva ya 18 meses y todavía continúa. En total, la Legislatura consignó más de 2.64 millones de dólares al cuidado de la salud, lo cual incluye fondos para el Consorcio del Cuidado de la Salud Mental Infantil de Texas, mejoras a los programas de servicios médicos de emergencias y la creación de un Instituto Epidemiológico de Salud Pública de Texas.

Apoyé fuertemente la asignación de fondos a la industria del cuidado de la salud domiciliario, los centros de cuidado prolongado y hospitales. Fui partidario de que, a través de la SB 8, se hiciera una inversión considerable a los servicios de salud mental. Además, conseguí apoyo para destinar unos 237 millones de dólares a la construcción del nuevo Hospital Estatal de Texas del Norte en Dallas, aprobado por la Legislatura en sesión ordinaria.

Cuando la pandemia de covid-19 azotó la economía en 2020, miles de negocios tuvieron que cerrar. Millones de texanos se quedaron sin trabajo y la Comisión de Fuerza Laboral de Texas registró una cantidad histórica de solicitudes de beneficios por desempleo. Los 7.2 billones de dólares que consigna la SB 8 a la Comisión sirven para reabastecer las reservas de fondos fiduciarios y los billones de dólares en préstamos del gobierno federal que se usaron para pagar los beneficios. La Comisión podrá recuperarse sin tener que reclamar a los negocios contribuciones por desempleo impagas.

En la pandemia, muchísimos texanos, en especial aquellos en zonas rurales y comunidades urbanas, incluidas en mi distrito, descubrieron los problemas que atañen las comunicaciones inalámbricas y la banda ancha que tenemos en la actualidad. En la sesión ordinaria, la HB 5, estableció un plan de banda ancha a nivel estatal. La medida permite que las ciudades soliciten subsidios para mejorar su banda ancha. La SB 8 aporta 500 millones de dólares para optimizar la infraestructura de banda ancha.

Siempre he escuchado a los maestros jubilados y he trabajado para defender sus intereses, como con el cheque décimo tercero que los beneficiarios deberían recibir a principios de 2022. No nos olvidamos de los docentes jubilados en la SB 8. La propuesta destina 286 millones dólares al Sistema Jubilatorio de Maestros, lo cual contrarresta los aumentos en las cuotas de los seguros de salud.

La combinación de la covid-19 y el desempleo que trajo aparejado incrementaron los problemas que ya había de inseguridad alimentaria. Para decirlo sin rodeos, en el estado probablemente más rico, en lo que sin dudas es el país más rico del mundo, aumentó la cantidad de personas que no tienen qué comer, lo que sobrecargó más a los bancos de alimentos. La SB 8 envía 100 millones de dólares al Departamento de Agricultura de Texas, que financia los bancos de alimentos y comidas a domicilio a través del Programa de Texanos que Alimentan Texanos.

También en relación con este tema, dediqué bastante tiempo a conseguir fondos para abordar, a través de la SB 8, la cuestión de los desiertos alimentarios. Mi objetivo era conseguir 25 millones de dólares para establecer un programa de subsidios con el que las ciudades y los condados pudieran incentivar a las tiendas a abrir negocios en desiertos alimentarios, conforme a un Programa de Erradicación de Desiertos Alimentarios en Texas. Utilicé las definiciones del Departamento de Agricultura para mapear cada distrito senatorial de Texas por bloque censal, incluido mi distrito. Los resultados fueron reveladores. De los 31 distritos senatoriales de Texas, una inmensa mayoría contienen lo que se define como desiertos alimentarios.

Entiendo que, si se hubiera adoptado el Programa de Erradicación de los Desiertos Alimentarios en Texas, una única consignación de 15 millones de dólares no hubiera sido suficiente para resolver el problema. Sin embargo, hubiera sido un primer paso, un programa piloto cuyo progreso podía monitorearse y evaluarse. Con vistas a la Sesión Legislativa 88°, el tema de los desiertos alimentarios será central en mi agenda legislativa y espero convencer a mis colegas de la importancia que reviste. Hay muchas cosas que podemos hacer en un estado como Texas para que nadie pase hambre.

El senador Royce West representa al condado de Dallas en el Senado de Texas. Es el vigésimo octavo año que integra dicho órgano legislativo y es miembro del Comité Senatorial de Finanzas, Transporte, Educación, Educación Superior y el Comité Senatorial Selecto de Reorganización de Distritos.

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